Adolfo, la penúltima estrella de barrio


Adolfo, jugador del F. S. García y de la selección española de fútbol sala que ha fichado recientemente por el Barça, se ha convertido en un icono de Santa Coloma. Este perfil repasa su trayectoria deportiva y personal: desde sus inicios en su colegio de primaria con su padre como entrenador, hasta su nombramiento como mejor jugador joven de fútbol sala del mundo, pasando por su etapa en Marfil Santa Coloma, donde fue el héroe de una ya mítica Copa Catalunya para el club.


A alguien, una vez, como a quien se le ocurre construirse su propia mansión, se le ocurrió construir Santa Coloma. En este caso, contra todo pronóstico, se decidió que Santa Coloma sería una ciudad sin sol: desde un primer momento, allá por los 70, le pusieron en el cielo un balón de fútbol sala para que alumbrara a la ciudad hasta el fin de sus días. Y así ha sido hasta la fecha: son muchos los que han bailado al son de esa luz majestuosa, imponente y siempre minusvalorada que proyecta el fútbol sala sobre la ciudad. Desde los Marcelo y Javi Rodríguez, pasando por los Oscar Redondo o Héctor, hasta los Rubén, Dani Salgado y Adolfo de nuestros días. Todos y cada uno de ellos, de la mano de auténticos enfermos del fútbol sala como Padú o Passarrius, encontraron en Industrias García, Marfil y Catgas, tanto monta monta tanto, el trampolín perfecto para llegar a la élite; élite que hoy no duda en reconocer a la ciudad que acoge al club decano de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS) como La cuna del fútbol sala español.

 

- Publicitat -
Metodo Duet Sports Cuadrado Març 18

Todos los grandes del fútbol sala colomense han tenido algo en común: que no nacieron grandes. Como esas figuras de arcilla que empiezan siendo polvo y acaban componiendo retratos para la historia, los futbolistas de Santa Coloma, históricamente, han tenido que trabajarse y perfilarse en el torno de los patios de colegio y parques de la ciudad para acabar, en algunos casos, expuestos en el gran museo que es la historia del fútbol sala nacional.

El barrio por bandera

Uno de esos futbolistas colomenses que empezaron desde abajo es Adolfo Fernández (Santa Coloma de Gramenet, 1993), actual ala-pívot de Catgas Santa Coloma (antes Marfil Santa Coloma) –aunque ya fichado por el Fútbol Club Barcelona (FCB) para la temporada próxima- y de la Selección española de fútbol sala. Para el periodista y experto en fútbol sala Gustavo Muñana, “Adolfo es un jugador diferente. Maneja un dominio táctico del juego al que añade una depurada técnica, velocidad y capacidad goleadora. Es un jugador completo que aporta mucha verticalidad y es capaz de jugar entre líneas, generando problemas a los cierres”. Tan es así, que el capitán de Catgas, Rubén González, dice que a pesar de que Adolfo llegó al primer equipo siendo un niño, lo que él le ha intentado transmitir son valores humanos como el compañerismo y nociones tácticas, “porque técnicamente no necesitaba mucha ayuda”, dice Rubén.

El 7 de Catgas, que el próximo mes de mayo cumple 23 años, recuerda con añoranza las tardes en el barrio colomense de Les Oliveres, donde, en las pistas cementadas de la zona, en las que jugaba con el equipo de su colegio de primaria, el Lluís Millet, siempre buscaba una excusa para tener el balón entre los pies: “si no era entrenando, era jugando con los amigos”, recuerda Adolfo. Aquellas pistas de su barrio eran su vida. Su familia recuerda como siempre quería ir a las pistas a jugar: “Íbamos a algún lado y siempre quería venir a las pistas de Les Oliveres. Cada vez que íbamos a un centro comercial, tenía que salir con un balón. Si encontrábamos un balón pinchado por la calle, no había quien se lo quitara”, comentan en su familia.

Adolfo empezó de portero “porque no quería ponerse nadie”, recuerda Adolfo Fernández, padre del jugador. Aprendió, dice su padre, a decir antes ‘gol’ que ‘papá’ o ‘mamá’. “Desde los 3 a los 8 años, cuando se fue a Marfil, estuve entrenándolo en el equipo del colegio, el Lluís Millet. De portero paraba un montón y con 5 años, cuando sacaba con la mano, pasaba la línea de medio campo”. Aquel equipo del Lluís Millet que entrenaba el padre de Adolfo, ha dado nada menos que 3 jugadores de Primera División: Alex del Barco, Jordi Sánchez y Adolfo. “Imagínate cómo me siento”, dice, orgulloso, Adolfo padre.

Adolfo portero
Adolfo, con 6 años, cuando jugaba de portero en el Lluís Millet / Adolfo Fernández

Alex Moyano, un amigo de la infancia de Adolfo, habla de aquellos partidos junto a su amigo cuando eran pequeños, los cuales se jugaban en un “entorno familiar”, con la melancolía propia de las cosas que no se vuelven a repetir, aunque reconoce que a veces lo intentan. De todos esos recuerdos de su niñez, lo que Adolfo más echa de menos es que su barrio, como Santa Coloma, “es como si fuera un pueblo”. Tanto le gusta, que cuando se vaya al Barça seguirá viviendo en Santa Coloma, ciudad donde tiene a su familia, pareja y amigos; ciudad de la que, según su entrenador, Xavi Passarrius, “es ya un icono”.

La personalidad de Adolfo, tanto dentro como fuera de la pista, tiene mucho que ver con su padre, que al fin y al cabo fue quien le inyectó fútbol sala en vena desde bien chiquito. “Adolfo es demasiado exigente consigo mismo, un ganador nato y a la vez muy compañero: juega siempre para el equipo. Más o menos a los 14 años me empecé a dar cuenta de que podía llegar a donde se propusiera en el mundo del fútbol sala. Yo soy su mayor fan y su mayor crítico a la vez. Muchas veces me he pasado, pero es un orgullo ver dónde está. Es una persona demasiado crítica consigo misma, e igual yo soy un poco culpable de eso”, comenta su padre. Esa autoexigencia que se le ha inculcado es lo que ha hecho que Adolfo dé tanta importancia a la opinión de su padre, cosa que también se reflejaba en los partidos. “Hasta hace muy poco, siempre miraba a ver qué cara ponía yo en la grada. Tenía que tener cuidado para que él no se tomara a mal mis gestos durante los partidos: su mirada siempre estaba en la grada y yo tenía que vigilar para no hacerle daño”, revela Adolfo padre.

A pesar de todos los años que lleva en la élite, Adolfo considera que no ha cambiado. “Sigo siendo igual de familiar y próximo con mi gente”, asegura. El hecho de provenir de un barrio humilde, a su juicio, también ha influido en cierta medida en su manera de jugar: “Me considero un jugador atrevido que intenta jugar como ha jugado siempre en el barrio, sin cohibirse en la pista, y eso posiblemente me ha ayudado a crecer un poco más rápido”. Esta opinión, la de que el entorno social influye en la manera de jugar de los futbolistas, es compartida por la inmensa mayoría de la doctrina publicada sobre psicología del deporte. Y no sólo eso: también constituye un patrón de conducta de todos los grandes jugadores de fútbol sala que han salido de los barrios de Santa Coloma. Todos ellos –Redondo, Salgado (mentor de Adolfo, según Muñana), Rodríguez- tuvieron (y tienen), como Adolfo, ese punto de irreverencia y carácter en el campo que es, por otra parte, la mayor atracción para un espectador que busca sorprenderse y divertirse. Las bicicletas de Redondo, los goles de Salgado, las galopadas interminables de Rodríguez, la velocidad y el olfato de Adolfo. Todos empezaron en el barrio, con amigos, en ese ambiente familiar y canchero que curte y enseña más que cualquier entrenador.

-Entonces, ¿qué tiene Santa Coloma para generar tanto fútbol sala de calidad?

F. S. García como forma de vida

Adolfo, o “el niño prodigio del fútbol sala nacional” según la LNFS, ha pasado ni más ni menos que 15 años de su vida, desde los 8 hasta los 23 que cumple este 2016, en el club que preside Vicente García. A los 8 años salió de Les Oliveres para empezar a probar en las categorías inferiores de por entonces Marfil Santa Coloma, donde, desde un principio, le subieron, siendo Benjamín de 2º año, a jugar con los alevines. “Cada temporada ha sido para mí una experiencia increíble, sobre todo la última en Cadetes antes de subir al primer equipo. Entonces ganamos el Campeonato de España, de Cataluña y también la Copa, cosa que hizo que Vicente García y Juanito apostaran por mí para hacer la pretemporada con el primer equipo y quedarme posteriormente, lo que supuso poder cumplir el sueño de cualquier niño”. Al parecer, de pequeño ya apuntaba maneras. Gustavo Muñana cuenta que cuando Juanito lo hizo debutar con 16 años, preguntó por él y uno de los entrenadores de base le dijo que jugaría en el Barça. “Lo clavó, ya que le seguía desde cadetes. Hoy en día todavía se lo recuerdo”, dice Muñana.

adolfo categorias inferiores
Adolfo, en las categorías inferiores de Marfil Santa Coloma / Adolfo Fernández

A Adolfo le hizo debutar en Primera Juanito, actual técnico de Palma Futsal, en septiembre de 2009 con Marfil Santa Coloma. Desde entonces ha disputado 172 partidos (118 como titular) y ha marcado 110 goles. “Recuerdo como si fuese ayer cuando debutó contra Caja Segovia. Ganábamos 4-1 y quedaba menos de un minuto. Lo llamé y le dije: ‘No te voy a engañar, sales porque el partido está ganado. Pero no te estoy regalando nada; te lo has ganado tú con tu trabajo en pretemporada, así que sal y disfruta’”, explica Juanito a Canal150 Gramenet. Al técnico se le nota muy afectivo con Adolfo, al punto de decir que se siente “privilegiado por ser el entrenador que le hizo debutar”. Aunque, reconoce, todos los entrenadores que Adolfo ha tenido son importantes y “seguro que lo que yo hice lo hubiera hecho otro entrenador, ya que de bien joven tenía algo especial”.

El paso de Adolfo al primer equipo de aquel Marfil Santa Coloma que componían los Igor, Oscar Redondo, Albert Segura, Dani Salgado o Héctor Albadalejo, tiene una explicación consistente. Juanito revela que por aquel entonces, una vez más, Adolfo tenía una oferta del Barça encima de la mesa. “Me habían hablado maravillas de él y le había seguido en varios partidos de los cadetes de Marfil, así que me reuní con el presidente –Vicente García-, que siempre intenta cuidar la cantera, y decidimos que la mejor forma de poder trabajar en su formación y a la vez de mantenerle con nosotros –y que no se fuera- era darle la oportunidad de entrar en el primer equipo”, explica Juanito.

Adolfo se traba al hablar de Vicente García. Dice, con la voz entrecortada, que sólo tiene palabras de agradecimiento hacia García y hacia el club, y valora especialmente “el esfuerzo increíble que el presidente hace año tras año”. Y es que F.S. García ha demostrado ser algo más que un equipo de fútbol sala. «Més que un club» a la colomense. García lo fundó en el 75 para “dar cobijo a los niños que, en la problemática Santa Coloma de los 70-80, tenían recursos limitados para practicar deporte”, según reconoció él mismo en una entrevista a la LNFS. Desde entonces, y siendo un ejemplo de modelo de cantera en el fútbol sala nacional e internacional, el club ha puesto un énfasis especial en “crear personas antes que buenos jugadores”, hecho que confirma Adolfo al reconocer que, “además de profesional, estar en el club es una experiencia personal porque conoces a compañeros y entrenadores cada año dentro de una misma organización, y ellos son los que te hacen crecer y madurar como persona”.

Uno de esos técnicos fue David Picazos, quien entrenó a Adolfo en Marfil Santa Coloma durante 3 años en infantiles y cadetes. Picazos recuerda con cariño aquellos años, porque asegura que lo que vivió con Adolfo fue más que una relación meramente futbolística: “Siempre he contado con su confianza y cariño”, asegura. “Las conversaciones que teníamos no sólo eran de fútbol sala: también hablábamos de cuando se peleaba con la novieta o cuando le castigaban sus padres. Recuerdo que una vez, en un Campeonato de España que disputamos en Murcia, a nuestro coordinador por entonces, Ramón, le dio un ataque de ansiedad en plena semifinal y tuvieron que llevarlo a un centro de salud. En ese momento yo no estaba nada centrado, y siempre me acordaré de que Adolfo me cogió a solas y me dijo: ‘Mister, te necesitamos. Eres quien nos ha traído hasta aquí y, aunque Ramón está mal, nosotros te necesitamos para hacer algo muy grande’. Después de una charla con él, salimos a la pista, ganamos la semifinal y después también el Campeonato”, recuerda, melancólico, Picazos.

picazos 1
El Marfil de Adolfo y Picazos en el Campeonato de España / David Picazos

De todos los entrenadores que ha tenido, Adolfo se queda con Xavi Passarrius: “Xavi es quien más fuerte ha apostado por mí. Ya con Mullor, al que también le debo mucho, estaba de segundo entrenador, y cuando pasó a ser el primero -en el que Rubén, el capitán, considera “uno de los momentos más difíciles” que ha vivido en el club-, apostó por mí en un momento de la temporada que no era nada fácil. Desde entonces, intento devolverle en cada partido toda la confianza que me ha dado”. Aunque Passarrius ni mucho menos se considera artífice del éxito de Adolfo: “El único artífice es el propio Adolfo, que desde el primer momento que yo estuve de entrenador ya fue un jugador importante y, año a año, ha mejorado hasta ser hoy uno de los jugadores referentes gracias a su esfuerzo y trabajo”, dice el entrenador.

¿Y cómo es Adolfo en el vestuario?, le pregunto a Xavi Passarrius. “Es un jugador 10, siempre dispuesto a aprender de los veteranos. Es una persona con carácter, pero ante todo tiene respeto por los que le intentan ayudar: es difícil tener problemas con Adolfo”, asegura el técnico de Catgas.

“Es un sueño poder defender los colores de la selección de tu país”

Desde que Adolfo cambió las pistas de cemento de Les Oliveres por el parqué del Pavelló Nou, ha llovido mucho. Con 16 años fue el jugador más joven de Primera División aquella temporada. Con 19, el máximo goleador de Marfil (15 goles) y el que más partidos disputó de titular (24 de 36). A esa edad se puso también el brazalete de capitán de la selección española sub-21, hasta que, el 21 de octubre de 2014, el seleccionador nacional, José Venancio López, se decidió a convocarle por primera vez en una lista de la selección absoluta. Era aquella una lista para un cuadrangular en Macedonia, preparatorio del Europeo de Belgrado que el pasado mes de febrero ganó la selección y en el que Adolfo no pudo estar por una lesión muscular. Aquella lista en la que Adolfo fue convocado por primera vez acogió a 14 jugadores, 11 de los cuales pertenecían a los tres monstruos del fútbol sala nacional. Adolfo, como algunos medios titularon, “se había colado” en una lista muy competida y repleta de estrellas; lista en la que sigue desde entonces, partido a partido, salvo lesión o causa mayor.

Vavel 21-10-14
Titular de ‘Vavel’ el 21-10-2014 / Vavel.es

Ante su convocatoria, la LNFS le hizo una entrevista en la que el jugador reconoció que aquel 21 de octubre de 2014 fue el día más importante de su carrera, porque “Es un sueño poder defender los colores de la selección de tu país”, sensación que también transmite su padre al considerar su paso a la absoluta y su fichaje por el Barça como los hitos más importantes de su carrera. Hoy en día, Adolfo mantiene la misma opinión. “Pasaban los días y seguía sin creérmelo. Es algo tan grande que no me cabía en la cabeza, hasta que ya me vi con ellos, nerviosísimo y con una alegría terrible”.

Las concentraciones en la selección son muy diferentes a las de Catgas. Al principio, Adolfo iba a las convocatorias nerviosísimo, porque conocía a los integrantes del equipo nacional de haber jugado contra ellos, pero no personalmente, pues no habían convivido. “Pero, cuando llegas, te lo ponen muy fácil, porque todo es ayuda desde el principio; te arropan y están cerca de ti, a pesar de no conocerte personalmente”, dice Adolfo. El colomense asegura asimismo que “el ambiente en la selección es espectacular: van todos a una, siempre juntos, y eso se refleja también en el campo”. Ir convocado le infunde cierto respeto, y reconoce no saber si la hasta ahora mejor generación del fútbol sala español –Luis Amado, Kike, Javi Rodríguez, Andreu y Joan Linares, Paulo Roberto y compañía- podrá repetirse a lo largo de la historia. “A base de trabajo, intentaremos estar a su nivel. Será difícil, pero ojalá podamos conseguirlo”, expresa Adolfo. Respecto a sus futuros compañeros, el jugador asegura tener muy buena relación con todos: “Me llevo genial con Paco Sedano, Lin, Sergio Lozano o Aicardo, por ejemplo”.

Adfolfo seleccion
Adolfo, con la selección española de fútbol sala / Svetlana Akimova

Otro reconocimiento que Adolfo valora especialmente es el premio de la prestigiosa revista Futsalplanet al mejor jugador joven del mundo en 2014, que no es un galardón cualquiera. De hecho, para Gustavo Muñana, supuso incluso “un reconocimiento al prolífico trabajo de la cantera de Catgas, y su fichaje por el Barcelona es la consecuencia lógica de esto”. La revista Futsalplanet tiene repartidos por el mundo a más de 200 expertos en fútbol sala de muchas nacionalidades, entre los cuales, en representación de España, están Javier Lozano, Jesús Candelas, Jesús Velasco o Luís Fonseca, entre otros. Estos expertos son los que, a partir de una selección previa que lleva a cabo la revista, eligen en último término al mejor jugador joven del mundo, una de las muchas categorías que se votan año tras año. Luís Fonseca, toda una leyenda en los banquillos de España y actualmente seleccionador de Kuwait, reconoce que “de la lista de candidatos que teníamos, puedo decir que para mí Adolfo era el mejor, por su peso y rendimiento en Marfil”. Fonseca considera que Adolfo “tiene lo que no se enseña: desparpajo, verticalidad y una mirada agresiva de cara a portería, cosa que no hace que deje de ser un jugador de equipo que suma al colectivo”.

futsalplanet
Designación de Adolfo como el mejor jugador joven de fútbol sala del mundo / Futsalplanet 2014

Por su parte, Adolfo siente que el premio al mejor jugador joven del mundo en 2014 “Es un reconocimiento que no todo jugador puede conseguir y estoy contentísimo de haber logrado, aunque sin la ayuda de todos mis compañeros durante estos años no hubiera sido posible”.

Horizonte blaugrana

El 7 de Catgas, como dice su amigo Alex Moyano, es un tipo humilde, sencillo y con la cabeza bien amueblada. “Lo más importante es que ningún club ni nadie le cambie como persona”, afirma Passarrius. Es comedido al hablar y le gusta poner en práctica el tópico de partido a partido, por lo que asegura que “Hoy por hoy sólo pienso en Catgas y en nada más”, aunque no puede ocultar la ilusión que le genera su reciente fichaje por el Fútbol Club Barcelona: “Mi representante me comentó un interés del Barça y de otros clubs, y aunque yo formara parte de Catgas, me gustó que uno de los grandes se interesara por mí, más siendo el FCB, que para mí es el mejor equipo del mundo”.

-¿Pensaste en algún momento en rechazar la oferta y quedarte en Catgas?

Aun así, Adolfo reconoce que ni mucho menos le molestó quedarse cedido durante la temporada 2015-2016 en Catgas, ya que “mejor que aquí no voy a estar en ningún sitio”, asegura, “pues aquí tengo mi familia, amigos, pareja y todavía me queda mucho que aprender”.

Su entrenador en los infantiles de Marfil Santa Coloma, David Picazos, recuerda cómo el Barça pretendía año tras año el fichaje de Adolfo: “Siempre pensé que podría llegar a un grande como el Barça porque año tras año quería ficharlo”, reconoce. El padre del jugador, por su parte, explica que, a pesar del interés blaugrana, él aconsejaba a Adolfo que esperara: “Confiaba plenamente en él, pero le decía que esperara, que su momento llegaría”.

Al ser preguntado sobre si se siente de algún modo heredero de Javi Rodríguez, al jugador se le ve algo ruborizado: “Javi Rodríguez son palabras mayores. Yo no pienso en herederos, sino en que tengo que ir allí, empezar desde 0, e intentar luchar y demostrar que quiero aportar y participar porque la competencia que hay es impresionante”. Y si se diera el caso, Adolfo no duda en afirmar que asumiría una posible suplencia: “Yo lo tengo claro. Cuando llegue allí sé que va a ser muy difícil, pero soy un jugador exigente y voy a pelear cada entrenamiento como si fuera el último para poder demostrar que puedo jugar y para que Marc Carmona –entrenador del FCB- pueda confiar en mí”. Respecto a Carmona, su próximo entrenador, Adolfo asegura que es “alguien que se ha interesado mucho en mí y tengo que intentar demostrarle que ha valido la pena. Y a nivel personal, es un entrenador que ha conseguido todos los títulos posibles. He hablado con él varias veces y todo ha ido muy bien”.

Adolfo, reconoce Muñana, “va a aportar rapidez a las transiciones blaugranas, además de suponer el fichaje de un jugador catalán, que siempre es bienvenido en el Palau, más si es el mejor del momento”. Luís Fonseca también se pronuncia en esa misma línea: “Aportará el corazón catalán que falta ahora en el Barça, además de juventud y desequilibrio en el uno contra uno”. Fonseca explica que, ya en Boadilla, cuando jugaba en cadetes contra él, siempre dijo que Adolfo y Javi Alonso eran las figuras del futuro: “a cualquier entrenador le gustaría tener a un jugador que aporta al grupo y, sobre todo, que se identifica con su club. Me encantaba ver los duelos Adolfo-Javi Alonso porque eran niños jugando como adultos. Adolfo, concretamente, es un jugador que preguntes a quien preguntes, todos querrían tener: desde muy joven ha demostrado que el corazón y los sentimientos muchas veces están por encima de todo. Marfil ha disfrutado de un jugador con denominación de origen”.

Hay un momento de la carrera de Adolfo que guarda mucha relación con el Barça y que sin duda recordará toda su vida. También es ya uno de los momentos más reseñables de la historia de F.S. García, que en su web lo cataloga de “Leyenda”. Passarrius parece tenerlo guardado en la retina, pues recuerda las imágenes en las que Adolfo “se vuelve loco por conseguir el primer título oficial para el club de su vida”.

copa cat
Así muestra la web de F. S. García el logro de la Copa Catalunya / F. S. García

El protagonista del acontecimiento fue sin duda Adolfo, quien le metió a su próximo equipo dos goles en dos minutos para alzar en casa la primera Copa Catalunya de la historia de Marfil Santa Coloma, la cual es, a juicio de Gustavo Muñana, el logro personal más importante en la carrera de Adolfo hasta la fecha.

diari ara
Titular del Diari Ara el día en que Marfil ganó la Copa Catalunya / Diari Ara

En los tres primeros minutos del vídeo que se muestra a continuación, se observa la intensidad del partido, cómo pide Adolfo el apoyo del público después de meter los goles y, en fin, la alegría desmesurada que se vivió aquel 2 de septiembre de 2012 en el Pavelló Nou. En la grandeza del fútbol sala –y del deporte- reside que lo que para algunos puede suponer un título menor sin demasiada importancia, para otros, más humildes y modestos, signifique una gesta gloriosa en la historia del club.

“Todavía se me ponen los pelos de punta cuando se habla de aquel día”, reconoce Adolfo. “Para nosotros aquello fue como una final del mundo, más todavía por cómo se consiguió, ya que metí el gol decisivo a falta de dos segundos. Aquello hizo que todos nos uniéramos más y que viniera más gente cada fin de semana a vernos”.

“Hasta luego”

“Si le marcara un gol a Catgas con el Barça en el futuro, no lo celebraría”, afirma rotundamente Adolfo. Él cree que el club de Santa Coloma es el equipo de su vida, cosa que le lleva a tener un aprecio descomunal hacia todo lo que esté relacionado con la casa que preside Vicente García. Ese aprecio es el que hace que piense que no le van a echar de menos, porque “Catgas tiene un equipo impresionante y no dependen ni de mí ni de nadie para seguir adelante. Además, se van a quitar de en medio a un tío muy pesado y muy exigente al que no le gusta perder ni a las canicas”, bromea “Adolfito”, como también le conocen muchos amigos y personas ligadas al mundo del fútbol sala. Ahora bien, reconoce que él si va a echar de menos cosas; la afición y los compañeros, a los que considera parte de su familia, los que más. Uno de esos compañeros, Rubén, asume que, a pesar de que se alegra mucho por él “porque se merece todo lo bueno que le pase, lo echaremos de menos porque es un jugador muy importante para el club y muy difícil de reemplazar”. Passarrius también se mueve en esos términos, ya que considera que pierde a “uno de los mejores jugadores del mundo” que, “egoístamente”, le “encantaría tener con él mucho tiempo”.

adolfo aficion
El jugador de Catgas, dedicando un gol a su afición / Adolfo Fernández

De su casa, Adolfo tiene mayoritariamente buenos recuerdos. Pero también hay malos. El jugador recuerda la muerte de Eulogio, mítico auxiliar y masajista del club, como un episodio muy amargo que afectó al vestuario. Todos los que le conocían le recuerdan con cariño porque, según Adolfo, “era el abuelo de todos: siempre estaba encima, tanto si tenías un resfriado como si tenías el peor dolor del mundo. Él estaba ahí para curarte y hacía todo, todo, para que tú llegaras al entrenamiento al más alto nivel. El día de la muerte de Eulogio fue un día muy duro no sólo para el club, sino para Santa Coloma entera”.

Hablando de ídolos, Adolfo nombra durante la entrevista unas 4 veces a Ricardinho, el mejor jugador del mundo actualmente y la estrella de la LNFS desde que llegó a Inter Movistar. El colomense siente absoluta devoción por él, al punto de que cree que “la llegada de Ricardinho ha hecho crecer mucho a este deporte. Lo que él hace partido a partido sí que es espectáculo. Cada día alucinamos más”.

En cuanto a la posibilidad de volver algún día a F.S. García, Adolfo no se moja. Ahora mismo, dice, no se plantea nada más que su presente inmediato en Catgas, y en el futuro “ya veremos”. Aunque, eso sí, tiene algo claro: “Ojalá que cuando me vaya al Barça no sea un hasta siempre, sino un hasta luego”. Sea como sea, lo que Adolfo ha conseguido ya, según su amigo Alex Moyano, es ser “un claro ejemplo de superación y una referencia en Santa Coloma para todos aquellos críos que sueñan con llegar a ser profesionales”.

- Publicitat -
FAVGRAM
La Taula Vella
Xòcala
La Cuina de la Loli
Isabel Muñoz
EL 9 Carrer
ARG Neteges
Tremendos
Operario del Humor

DEIXA UNA RESPOSTA

Please enter your comment!
Please enter your name here